Sexualidad dentro de la Familia

Mi Hijo es Homosexual/Bisexual

 

–– Padres: ¡Mi hijo es homosexual! Vine a su consulta para que lo cambie… Mi hija dice creer que es una lesbiana, ella no sabe de lo que está hablando; necesito que usted le saque esa idea de su cabeza.

––Hijo/a: Desde niño, siempre me gustaron personas de mi mismo sexo, pero no sabía cómo reaccionar, hoy sé que me gustan… Desde que mi padre me descubrió besando a mi mejor amiga en la boca, me dijo que prefería tener una puta que una lesbiana.

––Sexólogo: Tómalo con calma, respira y respóndeme lo siguiente… ¿Sabes qué es lo que hizo que tu hijo pudiera decir eso o tomar esa decisión? ¿Conoces bien las preferencias de tu hijo? ¿Tú hijo confía en ti? ¿Recuerdas cuándo fue que iniciaste a hablar con tu hijo sobre sexualidad?

La dinámica descrita en las líneas de arriba, es solo un muy breve resumen de cómo inicia una sesión donde los padres traen a consulta a alguno de sus hijos (obligados o no) que presentan algún comportamiento en la que se manifiesten características de diversidad sexual. Para ambas partes es un choque de realidades, en el que las mismas necesitan ajustarse para cada uno y así lograr crear una realidad común, incluso cuando pudiera no llenar la expectativa de alguna de las partes.

Como he comentado en artículos anteriores, la sexualidad es un mundo tan complejo como nosotros queramos hacerlo; así como que todos tenemos derecho a decidir como vivir dicha sexualidad. Ante esto, como especialista, mi trabajo esta lejos de ir cambiando a las personas basado en las expectativas de otros o de la sociedad. Mi responsabilidad es para con el paciente y su bien, aun cuando sea un niño o adolescente.

En el caso de existir situaciones relacionadas con homosexualidad, bisexualidad u otro comportamiento de lo que hoy llaman diversidad sexual, mi trabajo tiene un enfoque familiar. Y ante esto, mi prioridad es ayudar a cada miembro de la familia a ver qué le esta enseñando esta situación y a saber que, si bien van a ocurrir cambios, puede que sean todo lo opuesto a los esperado.

A los padres les recomiendo conocer más sobre el tema, conocer a su hijo/a, en mirar a su hijo/a y aceptar la situación actual, sin generarse ninguna expectativa del futuro hasta que puedan conocer todo lo que realmente está ocurriendo. Que lo único que pudiera ser diferente es su hijo/a de ahora en comparación con “lo esperado” en cuanto a su preferencia sexual, pero de resto siguen siendo los mismos; al menos que por alguna razón, hayan perdido la conexión con él/ella. Que reconozcan que tenían una expectativa y que el hecho de conocer esta parte de la realidad de su hijo/a, está cambiando lo que esperaban -como por ejemplo que ellos eventualmente fueran padres y por consiguiente, ustedes convertirse en abuelos-.

 

Con los jóvenes, me doy el permiso de primero aceptar que pudieran estar confundidos o al contrario, muy claros de su decisión. Esto puede ser basado en sus experiencias internas (pensamientos, emociones, otros) o en sus aprendizajes al interactuar con el mundo externo (guiados por amigos, abusados o curiosidad). En ningún momento, el enfoque esta basado en lo que es correcto o no; ya que, en el mundo de la sexualidad, solamente existen las consecuencias que se crean ante cada decisión y es nuestra responsabilidad estar o aprender a estar preparados para cuando aparezcan.

Lo más importante para cada joven es su realidad, y ante esto vamos es a conocer su realidad y ayudarlo a que pueda estar muy claro del porqué tomó la decisión que tomó. Esto puede ser por razones conscientes, inconscientes o que forman parte de su sistema familiar. Además de lo anterior, exploro cual es su conocimiento real sobre la sexualidad en general y su propia sexualidad; basado en la premisa que “la información te empodera para reafirmar decisiones o en ver otras alternativas.” Ayudarlos también en que sepan la diferencia entre lo que quieren y lo que necesitan, es otra parte del trabajo terapéutico que solo busca guiar a estos jóvenes en su proceso de definir bien su propósito de vida, al estar más claros de su mundo interno y que puedan distinguir los espejismos del mundo colectivo, el que muchos pretenden llamar “real.”

Claro que mi proceso de guía y apoyo tanto para el sistema familiar es diferente ante cada caso, con niños mi trabajo es más lúdico y con adultos el trabajo está enfocado en definir bien su necesidad aun aunque pudieran creer que ya la tienen definida. Por algo están buscando guía o apoyo. Mi rol es que cada persona pueda ver su realidad e integrarla para poder adaptarse mejor el mundo que se comparte con el resto, sin jugar a ser víctimas o juzgando el mundo colectivo (lo externo).

 

Me despido sugiriéndoles darse el permiso de buscar ayuda ante situaciones como esta y que los padres les brinden a sus hijos una educación sexual asertiva y siempre buscando crear un buen clima de confianza con ellos. Si desean compartir sus comentarios déjenlos en la cajita debajo o de necesitar algún asesoramiento personalizado, me pueden contactar a citas@psicrivero.com y gracias por su confianza.

 

Publicado en Proyecto Familia, Vida Sexual - Sex Project.

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