El Reto de Ser Pareja

 

A medida que vamos creciendo y aprendiendo de la vida nos encontramos con retos, y con ello, existen también guías que nos muestran el camino a vencerlos. Sean nuestros padres de nacimiento o no, sean una o dos personas, ellos asumen el rol de ser padres. Padres que han sido o son pareja y que nos modelan como puede ser la relación entre dos.

Se dice que la familia es “la célula de la sociedad” pero muy dentro de esa célula, es necesario que funcionen bien dos elementos, dos socios que adquieren un compromiso (tácito o no) en el que algunas personas no tienen mucho conocimiento de cómo hacerla funcionar. Estas personas tienen los modelos de sus padres y la herencia de una socio-cultural llena de miedos, así como de ideales (quizá no muy claros) de cómo debe ser una pareja.

Una relación de pareja tradicional se constituye entre un varón y una hembra que se casan. Sin embargo, hoy en día existen varios tipos de pareja que van desde los no-casados, los que tienen una relación a distancia, y las parejas o relaciones LGBT. En todo caso, ese es solo el empaque, ya que en mi experiencia trabajando con variedad de tipos de pareja, los retos siguen estando dentro de temas como: la comunicación, el manejo del dinero, la relación y el disfrute sexual, el complacer, los hijos y muchos más.

Esta clasificación de los retos en muchos casos está dictada por el entorno social con la que ha interactuado previamente la pareja, antes de convertirse en pareja. Estas mismas razones por las cuales cada pareja protesta, manipula, termina una relación o busca ayuda con especialistas; son solo los disfraces en los que se esconde la verdadera razón de los retos de una pareja, que son las “necesidades”.

¡Sí! las necesidades de una persona, son el origen de las dificultades comunicacionales, económicas, sexuales y demás, dentro de las relaciones de pareja. Lo curioso es que, en varios casos he visto que las personas desconocen sus propias necesidades y las esconden entre mandatos y dichos de origen familiar o cultural.

El reto de ser pareja nos lo han descrito como una meta a la que todos “deben” llegar, aunque no lo vean así, reforzado por frases como “esto es un sacrificio que vale la pena hacer,” “es mejor  estar mal acompañado que solo;” y así como estos hay muchos más. Esto es porque nos enfocamos más en los ¿por qué estar dentro de una relación de pareja? en vez de ¿para qué estoy dentro de una relación de pareja?

Los ¿por qué? nos enfocan en las cualidades y características que deseamos y esperamos de nuestra pareja, esperando que estas características sacien nuestras necesidades. Mientras los ¿para qué? nos llevan a analizar qué vamos a hacer con ese aporte de habilidades y características especiales que posee a quien elegí o voy a elegir como pareja. En pocas palabras, para qué me es útil y en qué no.

Sé que se preguntarán ¿y qué hay del amor? Pues déjenme decirles, que el amor siempre va a estar presente; solo que dependiendo de qué tan saciadas estén sus necesidades, se puede transformar en algo que impulsa la relación o en algo que la estanque o separe.

En mis ya casi 11 años de experiencia trabajando con parejas, nunca ha faltado el amor entre ellas. Todas se han amado, aunque –atención- dependiendo del concepto previo que posean del amor. Aun cuando se han separado, el amor ha estado presente. Entonces, es momento de que Uds. se den el permiso de revisar cuáles son sus necesidades individuales y cuáles son las necesidades de la relación de pareja. Negocien y tomen decisiones. De necesitar ayuda, sé que existen muchos especialistas y también me pueden consultar.

Publicado en Proyecto Pareja.

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